Con un 60%, las mujeres lideran las tasas de graduación universitaria en Costa Rica

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Amanda Quesada
17 de julio de 2026

Seis de cada diez títulos universitarios otorgados en Costa Rica entre 2020 y 2022 fueron obtenidos por mujeres, quienes hoy constituyen la principal fuerza graduada de la educación superior nacional.

Así lo indica el estudio más reciente del Observatorio Laboral del Consejo Nacional de Rectores (Conare), que señala que, en ese período, el 60,1% de las personas que obtuvieron un título en instituciones de educación superior públicas y privadas del país eran mujeres.

La investigación indica que la participación femenina destaca en áreas como las Ciencias de la Salud, las Ciencias Sociales, la Educación, así como las Artes y las Letras, en contraste con los campos vinculados a la Informática y la Ingeniería, en los que la presencia masculina sigue predominando.

"La participación femenina es un hito constante. A lo largo de los años, los datos de los últimos cinco años demuestran que la retención femenina siempre ha superado la masculina. Los datos sobre los títulos otorgados por todas las universidades superan el 60 %", afirmó Olman Madrigal Solórzano, jefe de la División de Planificación Interuniversitaria.

En este contexto, la Universidad de Costa Rica (UCR) no es una excepción. Datos de la Oficina de Registro e Información (ORI) de la UCR muestran que, entre 2010 y 2025, las mujeres obtuvieron aproximadamente el 57% de los diplomas otorgados por la institución; es decir, 53,512 títulos, con una participación anual de casi seis de cada diez diplomas.

En cuanto a la población estudiantil, las mujeres también destacan en la UCR. El Cuarto Informe sobre Igualdad de Género, publicado en 2026, indica que entre 2020 y 2022, las mujeres representaron el 52% del alumnado matriculado en la UCR, lo que sitúa a la Universidad de Costa Rica entre las universidades estatales con mayor participación femenina.

De igual modo, la Cuarta Evaluación muestra que las mujeres no solo lideran en tasas de matriculación y graduación, sino que también demuestran indicadores de rendimiento académico más elevados, lo que sugiere una mayor retención y éxito a lo largo de sus estudios universitarios. Esto se refleja en las becas de excelencia académica, donde las mujeres representan casi el 70 % de los beneficiarios, a pesar de las brechas existentes.

Según el estudio, las mujeres dedican en promedio unas 3.2 horas diarias a labores domésticas, mientras que los hombres destinan una cantidad de tiempo similar (3.4 horas) a actividades recreativas.

En ese contexto, y en línea con los hallazgos del estudio de Conare, el IV Informe de la UCR identifica que, aunque las mujeres son mayoría en la universidad, todavía persiste una segregación por áreas del conocimiento.

Varias carreras siguen siendo altamente feminizadas, mientras que otras son predominantemente masculinas, especialmente en algunos campos STEM. Esto revela que el acceso ya no es la principal barrera, sino más bien la distribución desigual entre disciplinas.

A su vez, la investigación de Conare destaca el compromiso de las mujeres graduadas con la educación continua, el desarrollo profesional y el fortalecimiento de habilidades para responder a las nuevas dinámicas del entorno laboral.

Una importante movilidad social

Parte de los resultados de Conare también muestra cómo la educación superior pública es una herramienta de movilidad social y de ampliación de oportunidades para miles de familias costarricenses.

El estudio señala, por ejemplo, que el 78.6% de los graduados provienen de colegios públicos y que el 68.5% es la primera generación de su familia en acceder a la educación universitaria.

Por supuesto, la educación no termina al recibir un título. Conare reportó que la formación universitaria continúa después de la graduación, con cerca del 76.7% de los graduados que siguen estudiando tras graduarse. Muchos de ellos están motivados por el desarrollo profesional y el fortalecimiento de habilidades.

"Los hallazgos de este estudio nos recuerdan una realidad que Costa Rica ha construido durante décadas: la educación superior es una de las herramientas más efectivas de movilidad social y generación de oportunidades. La universidad transforma vidas, amplía horizontes y contribuye al bienestar de las personas, sus familias, sus comunidades y el país en su conjunto", afirmó el Dr. Jorge Herrera Murillo, presidente de Conare.

Otros datos de interés

La investigación muestra que los procesos de inserción laboral presentan diferencias significativas según el área del conocimiento.

Las disciplinas relacionadas con Informática, Ingeniería y Ciencias de la Salud muestran indicadores de empleabilidad favorables y una mayor relación entre la formación académica y la práctica profesional.

Áreas como las Ciencias Sociales, la Educación y el Derecho muestran dinámicas de integración más graduales, asociadas a las particularidades y transformaciones de sus respectivos entornos profesionales.

Mientras tanto, la tasa general de empleo entre los graduados universitarios es del 93%, mientras que el subempleo debido a la falta de horas de trabajo alcanza el 3,2%. Además, el 9,1% declara trabajar en empleos con poca relación con su campo de estudio.

Otro dato que revela la investigación es que el 85,7% de los graduados empleados trabajan como asalariados y el 23,1% ocupan puestos de gestión o supervisión. Además, el 43,3% trabaja a distancia.

Finalmente, el análisis revela que más de la mitad de los graduados (56,5%) ya utilizan herramientas de inteligencia artificial. Además, el 74,4% de los graduados afirma tener un buen dominio del inglés.

Fuente: UCR

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